“Por el momento, solo trabajamos con adultos,” escribí el año pasado. Bueno, eso podría cambiar pronto. Llevo años pensando en cómo diseñaría un curso para niños, dado todo lo que he aprendido sobre la socialización lingüística y adquisición del lenguaje en diferentes etapas/edades, y reflexionando mucho sobre los hábitos lingüísticos (por decirlo así) de mis propios hijos. Todo por decir: hoy terminé de escribir mi primera propuesta para ese curso que he estado imaginando. Les dejo los resultados abajo. Y adjunto: aunque estoy pensando en un taller para niños en Este momento, la misma propuesta podría funcionar requetebién para adolescentes y adultos también…
Taller: Inglés en Movimiento (English in Motion)
Descripción general
Inglés en Movimiento es un taller inmersivo de inglés, basado en el cuerpo y su movimiento, para niños de 6 a 12 años. En este taller, los participantes viven el idioma: se sumergen en él, lo representan y juegan con él hasta que el inglés se siente menos como una materia extraña y más como una forma natural de expresarse.
El enfoque
El diseño de este taller se basa en la convicción de que la educación es colaborativa. Los estudiantes enseñan y los maestros aprenden, o mejor dicho: todos somos, siempre, co-aprendices y co-educadores. Desde el momento en que los estudiantes llegan, son co-productores de su aprendizaje. De acuerdo con eso: el contenido del curso es dinámico; se adapta a las ideas e indicaciones del grupo presente. Sin embargo, el inglés es el idioma del aula. Las instrucciones, los juegos, las historias y las conversaciones se desarrollan en inglés, con el apoyo de gestos, demostraciones y contexto para que la comprensión surja de forma orgánica en lugar de a través de la traducción.
El taller se basa en dos pilares complementarios
(1) Estiramiento y conciencia corporal (10 minutos al inicio + 5 minutos al final): Cada sesión comienza y termina con secuencias guiadas de estiramiento inicial, realizadas íntegramente en inglés. Los niños aprenden o refuerzan sus habilidades para contar, nombrar partes del cuerpo, seguir y dar instrucciones (“estirar hacia arriba”, “inclinarse hacia adelante”, “girar a la izquierda”) e internalizar verbos de acción mediante la repetición y la memoria física. El cuerpo sirve como cuaderno de vocabulario.
(2) Improvisación y juego dramático (30 minutos): Después del estiramiento inicial, los niños pasan a ejercicios de improvisación, dramatizaciones y narración colaborativa. Pueden representar un día típico, desde que se despiertan hasta que se vuelven a dormir, o pueden ir al supermercado o de viaje… En otras ocasiones, pueden inventar personajes que solo hablan dando órdenes o crear una escena con cinco palabras nuevas. Se celebran los errores; el objetivo es la comunicación, no la perfección.
Por qué funciona
Las investigaciones sobre la adquisición de idiomas demuestran consistentemente que el movimiento activa la memoria, que la interacción corporal profundiza el aprendizaje y que los entornos de baja ansiedad, llenos de risas, fomentan la toma de riesgos, justo lo que exige el aprendizaje de idiomas. Al anclar el inglés en la experiencia física y el juego, los niños superan el miedo a equivocarse y, en cambio, asocian el idioma con la alegría, la creatividad y la autoexpresión.
Qué ganan los niños
- Vocabulario funcional en inglés basado en la experiencia física
- Confianza para comunicarse espontáneamente, sin guiones
- Comprensión auditiva desarrollada mediante respuestas basadas en la acción
- Habilidades colaborativas e improvisadas
- Una relación positiva y lúdica con el aprendizaje de idiomas
Formato (*hipotético, se puede adaptar a la institución)
Las sesiones se realizan los lunes, miércoles y viernes, con una duración de 45 minutos cada una. No se requieren conocimientos previos de inglés / son bienvenidos estudiantes de todos los niveles; solo requiere ganas de moverse, jugar y experimentar.
Datos de la facilitadora
Dawn (Dona) tiene una maestría en antropología lingüística de Northwestern University y experiencia enseñando a estudiantes de todas las edades en una amplia gama de temas, tanto dentro como fuera del aula. Cree que la inversión de los docentes en un curso genera inversión de los estudiantes en él, y cree que la educación, independientemente de la edad del estudiante, funciona mejor cuando se basa en el juego.
Reside en Rosario desde el año 2021; allí ella y su esposo están criando a dos niños pequeños bilingües.

Leave a comment